sábado, 13 de octubre de 2012


Impacto del Desarrollo Tecnológico

TRASTORNOS ALIMENTICIOS

 Es una de las varias enfermedades crónicas y progresivas que, a pesar de que se manifiestan a través de la conducta alimentaria, en realidad consisten en una gama muy compleja de síntomas entre los que prevalece una alteración o distorsión de la auto-imagen corporal, un gran temor a subir de peso y la adquisición de una serie de valores a través de una imagen corporal.
Los trastornos alimenticios cobran cada vez más importancia en nuestra sociedad, bien por una creciente sensibilización de la población o bien porque son los países desarrollados los que cada vez ven morir a más personas por estas causas.
El comer compulsivamente, la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa afectan, por ejemplo en Estados Unidos, a más de cinco millones de personas, y lo más terrible de este dato es que la mayor parte de ellos fallecerá víctima estos problemas psíquicos.
A las enfermedades más graves debemos unir las dietas, a veces muy peligrosas: vivimos en una sociedad en la que el uso de una determinada talla, nuestro peso, nuestro aspecto en general, se considera sinónimo de éxito y felicidad. Aunque las posibles causas de estos problemas son numerosas, existe especial preocupación acerca de esta obsesión por la imagen, y principalmente en las adolescentes, cuya seguridad en sí mismas depende muchas veces de lo cerca que estén de conseguir una cintura como la de su modelo preferida.
Cada sociedad tiene una forma concreta de enfermar y en la nuestra las dietas son una práctica habitual, sin que impliquen ninguna enfermedad; pero determinadas personas en determinadas situaciones pueden verse influidas por el entorno y convertirlas en una obsesión.


BULIMIA NERVIOSA:
Los hombres y mujeres que sufren bulimia nerviosa generalmente presentan episodios de "atracones " seguidos de auto-purgación.


Es decir, se consume compulsivamente una gran cantidad de calorías, pero el sentimiento de culpa por la mala conducta que se achacan, les lleva a purgaciones (eliminar dichas calorías o devolver), con ausencia total de control sobre los hábitos alimentos s, regularmente acompañados por el abuso de pastillas (laxantes, diuréticos y para dietas), de planes de ejercicio y dietas rigurosas y una permanente preocupación por el cuerpo y sus dimensiones, (estos pueden ser síntomas de alerta que indiquen que alguien probablemente sufre de bulimia nerviosa).
Estos síntomas tienen una relación directa con la imagen que perciben de ellos mismos, cómo se ven o como se sienten acerca de situaciones particulares que crean angustia y ansiedad. Estos episodios surgen igualmente, para evitar o dejar salir sentimientos de rabia, decepción o depresión. El estrés, la ansiedad o incluso la infelicidad, pueden ser las claves detonantes que precipitan estos episodios.

Signos de Riesgo:
Comer sin control
Esconder comida, no querer comer en público
Vomitar, abusar de diuréticos, laxantes y del deporte
Uso frecuente del baño después de la comidas                              
Preocupación por el peso
Depresión
Sentirse sin control
Cambios de humor                                                  
Hinchazones
Menstruación irregular
Problemas dentales
Catarro
Indigestión
Vomitar sangre
Cansancio, deblidad
Ojos rojizos
Consecuencias médicas:
Deshidratación
Problemas cardiacos
Problemas de intestino, riñones e hígado

Anorexia Nerviosa
La persona que sufre anorexia puede ser extremadamente sensible sobre su peso, creer estar gorda o sentir pánico de llegar a serlo. (aunque no todos los casos presenten la misma sintomatología). Se teme perder control sobre la cantidad de comida que se consume es permanente, lo cual va de la mano con el ansia de controlar igualmente las emociones y reacciones. Con una baja auto-estima seguida en la mayoría de los caso por una necesidad aguda de ser aceptado/a, la persona con anorexia se convierte en un individuo que recurre constantemente a dietas obsesivas y ayunos como formas no solo de controlar el peso sino también, sus sentimientos y acciones relacionados con la emociones guardadas y escondidas en el fondo.
Como hemos dicho, las personas que se enfrentan un desorden alimenticio, tienen en la mayoría de los caso baja auto estima y un tremendo afán de controlar su entorno y sus propias emociones. La anorexia es igualmente una reacción o respuesta a la guerra interna entre influencias externas e internas, a conflictos emotivos, estrés y un profundo afán de perfección; ansiedad e infelicidad se convierten en el móvil principal de la persona, la anorexia resulta entonces, una forma negativa de manejar estas emociones.
Algunas víctimas comúnmente creen no merecer el ser felices, asumen no ser dignos de disfrutar la vida y se privan de aquellas situaciones que proveen placer.
Signos de riesgo:
Pérdida importante de peso
Continuar dietas cuando ya se ha alcanzado el peso adecuado
Sentirse gordo aunque se haya perdido peso
Miedo intenso a engordar
Pérdida de la regularidad menstrual
Preferir comer a solas
Cocinar para otros
Caída del cabello
Extremidades frías
Desmayos
Ejercicio compulsivo
Mentir sobre la alimentación propia
Depresión y ansiedad
Cansancio, debilidad
Hiperactividad
Catarro
Problemas respiratorios
Piel poco hidratada
Crecimiento de pelo muy fino en brazos y piernas
Problemas de corazón
Enfermedades consecuencia de la anorexia
Osteporosis, pérdida de minerales en los huesos
Temperatura corporal baja
Tensión baja
Metabolismo alterado
Enfermedades coronarias
Problemas en la mayor parte de los órganos






                                                                      http://html.rincondelvago.com/desordenes-alimenticios.htm

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